Costaleros de Dios

¿Qué más nos da? Acaso queremos que pensaran que no nos importan, no, no lo creo, cuando te falta afecto, cariño, amor y humanidad, no nos importa nada, nosotros solo pensamos en la razón, en el que la lleva y en la Tristeza o pesar del bien ajeno, cuando hace ya años visite una de las zonas más afectadas por la guerra de Balcanes, mi primera impresión de aquel espectáculo dantesco fue la de pedir a Dios que nunca pasara eso en mi tierra, cuando se toma la palabra de Dios para la guerra, da igual el color y la religión, al final es el mismo Dios con distintos nombres, cuando me ofrecieron traer a España temporalmente a un niño para sacarlo momentáneamente de su desdicha, mi corazón latió a favor de ese sentimiento de dar por nada y recibir por amor, pero mi realidad es que no sabia que podría pasar con esa criatura a miles de kilómetros de sus familias y seres queridos, sin su misma lengua y perdido por Sevilla, si soy cristiano y no lo fuí en aquel momento de egoísmo, pero hoy casi quince años después me arrepiento, me arrepiento de no poder haber dado una oportunidad de verdad a esa criatura, el poder sacarla del entorno de guerra sin razón entre, musulmanes, croatas, serbios, cristianos, ortodoxos y todo en nombre de un dios que en aquellos momentos pareciavolverle la espalda a esos niños, que injusta es la vida, pero en la realidad de nuestros dias cuando la barbarie ya casi se ha desatado en otras tantas guerras en nombre de Dios, una lección nos vuelve a traer la firmeza de la esperanza, teñida de Expiración en tarde de Viernes Santo, luz que ilumina al mejor de los nacios que por Triana solo ve sus tejas y sus blancas espadañas, ya están aquí, como cada año y van más de diez  y como hermanos cofrades,  ya son muchas las hermandades que abren literalmente sus corazones y las casa de los nazarenos o cirineos de a pie que aguantan el peso del madero ayudando, para que unos niños puedan salir de los males de su entorno, no es guerra pero si como lo fuera por que los daños colaterales de estas criaturas solo son curables con el cielo de esta tierra muy mariana, quince dias en Sevilla son casi prolongarles la vida un año, y un día sin estar en ella es como perder un año de vida, ahora si nos debemos sentir costalero de verdad, costaleros en el sufrimiento y compañeros de trabajaderas, ahora si debemos enseñar a esos niños, que Sevilla, es algo más y que solo debemos luchar para que el mensaje de ese rabí de galilea no sea solo una excusa más para empezar una guerra, enseñemos a esos niños que aquí en Sevilla si hay verdaderos costaleros de dios y que lejos de sus sufrimientos habrá una chicota de esperanza en todos nuestros corazones

José Luis Alvarez Gaitica


Foto: Jesús Manuel Escobero


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